sábado, 18 de abril de 2015

Ejercicios para bajar de peso

DIETA Y REDUCCIÓN DE PESO CORPORAL

 
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Muchas veces se da por hecho que la dieta falla en la reducción del peso corporal, sin embargo, el peso corporal muestra una plasticidad dependiente del balance de energía, es decir, el paciente bajará de peso corporal si sigue una dieta hipocalórica. El concepto tradicional de “dieta” (para perder peso) conlleva la idea de que es necesario hacer un gran esfuerzo para cumplirla y que los resultados de este esfuerzo son modestos, además el poco peso corporal que se pierde con la dieta se recupera al dejarla. Estas percepciones negativas y limitadas sobre la dieta como alternativa para mejorar el peso corporal de los pacientes con sobrepeso podrían limitar tanto al nutriólogo o médico en brindar un manejo nutricio exitoso así como al paciente en seguirlo.14,15 Debido a la ya referida importancia que tiene la alimentación con relación a la etiología de la obesidad, es necesario reivindicar el concepto de dieta entre el equipo de salud y la población. 

Dieta es lo que se come en un día o usualmente,16 etimológicamente proviene del griego “díaita” que significa estilo de vida.16,17 Por tanto la palabra “dieta” hace referencia a la alimentación diaria o habitual. Bajo esta perspectiva la palabra dieta puede ser sinónimo de alimentación. La dieta o alimentación en el contexto del manejo nutricio de obesidad debe ser hipocalórica, con la finalidad de inducir un déficit energético para utilizar las reservas de grasa corporal y consecuentemente reducir el peso corporal. La dieta hipocalórica es una alimentación normal pero con menos calorías. 

Desde un punto de vista energético no hay alimentos prohibidos, debido a que lo que principalmente determina el balance de energía y su efecto sobre el peso corporal no es un alimento o nutrimento en particular, sino la ingestión calórica total.12, 18 Siempre y cuando no se exceda un rango de ingestión calórica que favorezca ganancia de peso corporal, cualquier alimento puede permitirse en una prescripción dietética. Con esto, las preferencias personales de un paciente en cuanto a su alimentación pueden ser mantenidas en una dieta hipocalórica, como se señala más adelante existen estrategias nutricias que hacen que una alimentación baja en calorías no necesariamente restrinja la cantidad o tipo de  alimentos que se pueden consumir. 
Estas estrategias pueden ayudar al paciente a que el seguir la dieta del manejo nutricio no necesariamente le demande un esfuerzo. Por otro lado, el problema básico en el manejo nutricio no es la dieta que se le da al paciente sino la adherencia del paciente a ésta.19,20 Muchas veces se prescribe una alimentación al paciente que aunque es balanceada, agradable y baja en calorías, no se ajusta a su estilo de vida y por tanto al paciente le cuesta trabajo seguirla de manera sostenida, con esto, la prescripción dietética falla en lograr sus objetivos. 


Por este motivo, para que la dieta sea eficaz, la prescripción dietética debe estar muy relacionada con los hábitos de alimentación del paciente; lo más parecida que sea la prescripción dietética a la alimentación habitual del paciente, la mayor adherencia a la prescripción. Dado que el estilo de vida de las personas es además un proceso dinámico, la alimentación del manejo nutricio debe ser ajustada frecuentemente de forma tal que ésta responda a los cambios de la vida cotidiana de los pacientes. 

Desde mi punto de vista, enseñar a comer bien a un paciente con sobrepeso es uno de los objetivos principales durante el manejo nutricio. Mejorando la alimentación habitual del paciente con sobrepeso mejora también su peso corporal. Aun una pérdida modesta de peso corporal es de utilidad para disminuir diversos riesgos a la salud atribuidos a la obesidad.

Por otro lado, el proceso de mejorar la alimentación del paciente en un tratamiento nutricio debe tratar de lograrse en un corto plazo a través de sistemas de alimentación que el paciente pueda aprender fácilmente. Visitas frecuentes del paciente son recomendables. Las visitas semanales son ideales, dado que tiene la ventaja de que en una semana se puede conocer el efecto de la dieta sobre el peso y la composición corporal del paciente; y con esto se pueden hacer arreglos necesarios en la prescripción para que el paciente pueda seguir cumpliendo la dieta y perdiendo grasa corporal en períodos cortos de tiempo. Visitas quincenales o mensuales son otra alternativa recomendable.

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