DIETA Y REDUCCIÓN DE PESO CORPORAL
Muchas veces se da por hecho que
la dieta falla en la reducción del peso corporal, sin embargo, el peso corporal
muestra una plasticidad dependiente del balance de energía, es decir, el paciente
bajará de peso corporal si sigue una dieta hipocalórica. El concepto tradicional
de “dieta” (para perder peso) conlleva la idea de que es necesario hacer un
gran esfuerzo para cumplirla y que los resultados de este esfuerzo son modestos,
además el poco peso corporal que se pierde con la dieta se recupera al dejarla.
Estas percepciones negativas y limitadas sobre la dieta como alternativa para mejorar
el peso corporal de los pacientes con sobrepeso podrían limitar tanto al nutriólogo
o médico en brindar un manejo nutricio exitoso así como al paciente en
seguirlo.14,15 Debido a la ya referida importancia que tiene la alimentación con
relación a la etiología de la obesidad, es necesario reivindicar el concepto de
dieta entre el equipo de salud y la población.
Dieta es lo que se come en un día
o usualmente,16 etimológicamente proviene del griego “díaita” que significa estilo
de vida.16,17 Por tanto la palabra “dieta” hace referencia a la alimentación
diaria o habitual. Bajo esta perspectiva la palabra dieta puede ser sinónimo de
alimentación. La dieta o alimentación en el contexto del manejo nutricio de
obesidad debe ser hipocalórica, con la finalidad de inducir un déficit energético
para utilizar las reservas de grasa corporal y consecuentemente reducir el peso
corporal. La dieta hipocalórica es una alimentación normal pero con menos
calorías.
Desde un punto de vista energético no hay alimentos prohibidos, debido a que lo que principalmente determina el balance de energía y su efecto sobre el peso corporal no es un alimento o nutrimento en particular, sino la ingestión calórica total.12, 18 Siempre y cuando no se exceda un rango de ingestión calórica que favorezca ganancia de peso corporal, cualquier alimento puede permitirse en una prescripción dietética. Con esto, las preferencias personales de un paciente en cuanto a su alimentación pueden ser mantenidas en una dieta hipocalórica, como se señala más adelante existen estrategias nutricias que hacen
que una alimentación baja en calorías no necesariamente restrinja la cantidad o
tipo de alimentos que se pueden consumir.
Desde un punto de vista energético no hay alimentos prohibidos, debido a que lo que principalmente determina el balance de energía y su efecto sobre el peso corporal no es un alimento o nutrimento en particular, sino la ingestión calórica total.12, 18 Siempre y cuando no se exceda un rango de ingestión calórica que favorezca ganancia de peso corporal, cualquier alimento puede permitirse en una prescripción dietética. Con esto, las preferencias personales de un paciente en cuanto a su alimentación pueden ser mantenidas en una dieta hipocalórica, como se señala más adelante existen
Estas estrategias pueden ayudar al paciente a que el seguir la dieta del manejo
nutricio no necesariamente le demande un esfuerzo. Por otro lado, el problema
básico en el manejo nutricio no es la dieta que se le da al paciente sino la
adherencia del paciente a ésta.19,20 Muchas veces se prescribe una alimentación
al paciente que aunque es balanceada, agradable y baja en calorías, no se ajusta
a su estilo de vida y por tanto al paciente le cuesta trabajo seguirla de
manera sostenida, con esto, la prescripción dietética falla en lograr sus objetivos.
Por este motivo, para que la dieta sea eficaz, la prescripción dietética debe
estar muy relacionada con los hábitos de alimentación del paciente; lo más
parecida que sea la prescripción dietética a la alimentación habitual del paciente,
la mayor adherencia a la prescripción. Dado que el estilo de vida de las
personas es además un proceso dinámico, la alimentación del manejo nutricio
debe ser ajustada frecuentemente de forma tal que ésta responda a los cambios
de la vida cotidiana de los pacientes.
Desde mi punto de vista, enseñar a comer
bien a un paciente con sobrepeso es uno de los objetivos principales durante el
manejo nutricio. Mejorando la alimentación habitual del paciente con sobrepeso
mejora también su peso corporal. Aun una pérdida modesta de peso corporal es de
utilidad para disminuir diversos riesgos a la salud atribuidos a la
obesidad.
Por otro lado, el proceso de mejorar la alimentación del paciente en un tratamiento nutricio debe tratar de lograrse en un corto plazo a través de sistemas de alimentación que el paciente pueda aprender fácilmente. Visitas frecuentes del paciente son recomendables. Las visitas semanales son ideales, dado que tiene la ventaja de que en una semana se puede conocer el efecto de la dieta sobre el peso y la composición corporal del paciente; y con esto se pueden hacer arreglos necesarios en la prescripción para que el paciente pueda seguir cumpliendo la dieta y perdiendo grasa corporal en períodos cortos de tiempo. Visitas quincenales o mensuales son otra alternativa recomendable.
Por otro lado, el proceso de mejorar la alimentación del paciente en un tratamiento nutricio debe tratar de lograrse en un corto plazo a través de sistemas de alimentación que el paciente pueda aprender fácilmente. Visitas frecuentes del paciente son recomendables. Las visitas semanales son ideales, dado que tiene la ventaja de que en una semana se puede conocer el efecto de la dieta sobre el peso y la composición corporal del paciente; y con esto se pueden hacer arreglos necesarios en la prescripción para que el paciente pueda seguir cumpliendo la dieta y perdiendo grasa corporal en períodos cortos de tiempo. Visitas quincenales o mensuales son otra alternativa recomendable.







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